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jueves, 22 de marzo de 2012

Beach House - Bloom (2012)

Comenzaré diciendo que reseñar un disco como Bloom sin demostrar una devoción groupie/quienceañera es un asunto prácticamente ineludible.
Y es que es justo y necesario ovacionar de pie a una banda que ante el colosal reto de reafirmar lo demostrado en Teen Dream (duélale a quien le duélale el mejor de 2010) sale victoriosa de una manera sutil y convincente. Hay que decirlo: No solo de innovación vive el hombre. Si eres la mejor banda de dream-pop del planeta y tienes un sonido patentado que influye a decenas de imitadores es más valioso mantener la inspiración (agregando detalles y matices sonoros nuevos claro) que tratar de hacer un flip de 180 grados y estamparse contra el frío pavimento. Ensoñación total y exquisitez melódica para enmarcar y colgar en la sala, no queda más que agradecer a Dios por este par.